Desde 1991, en Bodegas La Cepa Alta elaboramos vinos que expresan todo el espíritu de nuestro noble origen. En nuestros viñedos cultivamos la uva autóctona Tempranillo, aunque reservamos algunos lienzos al cultivo de Cabernet Sauvignon. Los suelos de nuestros pagos alternan las calizas con arcillas y arenas, y conforman una de las más exquisitas representaciones del “terroir” de la Ribera del Duero.
Nuestras elaboraciones se miman desde la floración de la cepa hasta que abandonan el silencio de su reposo en bodega. El paso por la barrica de roble suaviza la textura de los vinos jóvenes y les brinda la necesaria madurez para su disfrute o su guarda.